
Bajo la luz clara de la luna menguante un corazón dijo adiós y se rompió en mil fragmentos de amor latente pero su latido jamás se perdió. Recomponiéndolos consumo mi tiempo porque veo tu reflejo en cada uno de ellos humedecidos por lágrimas de lo que siento al recordar en mi corazón todos esos sellos. Tu reflejo en cada uno, nunca tanta belleza junta su único recuerdo eres tú, lo haces latir aun muerto entre todos hacen una melodía dulce y conjunta y en aparencia, galería de cuadros de belleza, por supuesto. Aún pegados todos los pedazos, siento que te necesito siento un hueco en el que falta tu aroma, tu amor pero cuando mis alas se recobren de todo el dolor, podré decirte todo lo que callé perdido en el laberinto. Sí, son versos, nada del otro mundo, nada especial pero en ellas están los fragmentos perdidos que jamás encontraré, y que lo que sería ideal ocupar un lugar de tu corazón, para ello cedidos. Desde que te conocí sentí latir fragmentos de amor y no latían en valde, sino en busca de tu corazón veían en él vacíos, querían unirse, sentir el calor. Tenía ganas de ver cómo había cambiado mi razón kilómetros habían entre saber eso y yo, era verdad mas quería mis fragmentos contigo toda la eternidad.
